AMAWTA YANAPAY: FORTALECIENDO LA PRÁCTICA PEDAGÓGICA
REGIÓN: Ayacucho
IGED: DRE Ayacucho, UGEL Cangallo, UGEL Huamanga, UGEL Huancasancos, UGEL Huanta, UGEL La Mar, UGEL Lucanas, UGEL Parinacochas, UGEL Paucar del Sara Sara, UGEL Sucre, UGEL Víctor Fajardo y UGEL Vilcashuamán
MODALIDAD: Colectiva
Situación problemática
La región Ayacucho enfrenta un débil monitoreo y acompañamiento pedagógico inadecuado, evidenciado por incrementos poco coherentes en los niveles de logro docente durante la 3ra visita de monitoreo 2024. Los informes muestran posibles sesgos y fallas técnicas en la evaluación, derivados de limitadas condiciones de implementación, escaso dominio técnico de los monitores, debilidades metodológicas y ausencia de evidencias sólidas. Esto afecta la mejora del desempeño docente, genera valoraciones sesgadas y limita la reflexión y mejora continua.
Objetivo
Desarrollar e implementar una propuesta metodológica de monitoreo y acompañamiento pedagógico sistemático que posibilite la mejora del desempeño docente en instituciones de Educación Básica en la región Ayacucho.
Estrategias y/o acciones
Entre otras acciones, se realizaron las siguientes:
Fortalecimiento normativo y técnico del monitoreo pedagógico: Actualización de la directiva regional, manuales de uso de rúbricas, guías de diálogo reflexivo y análisis de planificación para asegurar criterios uniformes y técnicamente sólidos para la valoración del desempeño docente.
Profesionalización de los monitores pedagógicos: Capacitación permanente a especialistas y directivos para elevar su dominio conceptual y metodológico, incluyendo espacios sistemáticos de retroalimentación y soporte técnico.
Implementación del Sistema de Monitoreo y Acompañamiento Pedagógico (SISMAP): Uso de un software regional que permite planificar, registrar y dar seguimiento a las visitas, reduciendo el sesgo y fortaleciendo la trazabilidad de las evidencias del desempeño docente.
Desarrollo articulado del monitoreo: Aplicación de secuencias formativas tanto desde la institución educativa (liderada por directivos) como desde la UGEL, DRE (especialistas), para asegurar coherencia técnica en todos los niveles.
Generación de espacios de reflexión pedagógica en varios niveles: Realización de jornadas de reflexión en instituciones, UGEL y DRE, para promover análisis colectivo, toma de decisiones y compromisos para la mejora continua del desempeño docente, respetando la diversidad cultural y lingüística de la región.
Avances y logros
Entre los principales resultados se destacan los siguientes:
Consolidación de condiciones normativas, técnicas y presupuestales para el monitoreo pedagógico: Se actualizó la directiva regional, los instrumentos de evaluación (rúbricas, manuales y guías) y se puso en funcionamiento el SISMAP. Asimismo, el monitoreo y acompañamiento fue incorporado en los compromisos del CGER y se aseguraron recursos presupuestales CDD 2025 en las 11 ejecutoras educativas.
Fortalecimiento masivo de capacidades de monitores pedagógicos: Se desarrollaron 22 talleres formativos en todas las UGEL, alcanzando al 84 % de la meta (715 participantes), elevando el dominio técnico para un proceso de monitoreo más riguroso, coherente y formativo.
Ejecución efectiva del monitoreo a nivel regional: La 1ra ronda 2025 alcanzó 5893 docentes monitoreados internamente (98,8 % de la meta) y 1568 externamente, superando el 100 % en casi todos los equipos. Además, una alta proporción de monitores (internos y externos) elaboraron sus PAI (Plan de Acompañamiento Individualizado), lo que fortalece la intervención individualizada.
Sinceramiento de los resultados del desempeño docente mediante un proceso más técnico y formativo: El uso del SISMAP, el monitoreo participante y la retroalimentación permitió obtener resultados más realistas: 23,5 % de logro satisfactorio en conduce la enseñanza y 13,9 % en planificación curricular, lo que evidencia una medición más rigurosa y orientada a la mejora real.
Institucionalización de espacios de reflexión pedagógica a nivel institucional, UGEL y DRE: Las jornadas de reflexión fortalecieron la cultura evaluativa y el compromiso docente, generando una mayor apropiación del monitoreo como proceso formativo y alineando a actores educativos hacia la mejora continua de la práctica pedagógica y los aprendizajes.